CONVIVENCIA ESCOLAR

INTRODUCCIÓN

La calidad de la Convivencia, no sólo incide en la calidad de los Aprendizajes, sino también, en la Convivencia, es en sí, un Aprendizaje sobre los modos del convivir.La noción de calidad de los Aprendizajes, debe incluir la calidad de vida en común: La capacidad de vivir juntos en armonía, en respeto, en afecto y en colaboración. Así mismo, la calidad en la convivencia debe concebir la disciplina como un ordenamiento de la vida en común, originada en los valores que identifican a la comunidad educativa y formulada en base a la participación, a la integración de los miembros, como también, en los lineamientos emanados por la Ley de inclusión 20.845, que en sus apartados también considera la importancia de prever la ausencia de discriminación arbitraria. Es éste, el marco de referencia, que con base en la fundamentación valórica que inspira a nuestro colegio, ha de dar consistencia y sentido al desarrollo de la Convivencia de nuestra Comunidad Escolar.

 

            He aquí, que plasmamos derechos y deberes de todos los integrantes de nuestra Comunidad, que comprometen a todos los estamentos: Directivos, docentes, para-docentes, auxiliares, estudiantes, padres y apoderados.

FUNDAMENTACIÓN

            Uno de los instintos más marcados de la naturaleza humana, es el instinto gregario, por tanto, el vivir en comunidad es una de las principales características de todas y todos. Sólo en este contexto, es posible desarrollarnos de manera íntegra, que permita alcanzar anhelos y metas por medio del aprendizaje en un convivir que favorezca el desarrollo y aprendizaje de cada participante de este proyecto educativo.

            Para el Padre José Kentenich, este instinto y su desarrollo en cada persona, es fundamental para quienes aspiran a ser personas generadoras de cambios positivos, en una sociedad cada vez más centrada en el materialismo, el relativismo y el conformismo.

            El Modelo pedagógico del Padre Kentenich, nos ofrece elementos fundamentales como lo es el desarrollo de vínculos, el reconocimiento de hitos en la vida de las personas, el desarrollo de la libertad; todos ellos arraigados fuertemente al desarrollo de afectos, confianza y el esfuerzo por ser mejores.

PRINCIPIOS Y VALORES DE NUESTRA LABOR EDUCATIVA:

  • Amor a Jesucristo: Considera Evangelizar, Discernir, Respetar, Testimoniar, Fraternizar, Misionar, Catequizar, Participar, Colaborar, Comprometerse, Seguir, Aceptar, Orar, Amar.
  • María como presencia: En       base a esta Convicción esperamos actitudes como Imitar, Acudir, Amar, Confiar, Comunicarse con…, Identificarse, Participar, Conocer, Valorar.
  • Sencillez: implica, Accesibilidad, Cercanía, Transparencia, Autenticidad, Discreción, Respeto, Veracidad, Austeridad, Honestidad, Empatía, Autovaloración.
  • Vínculos: que debe traducirse en actitudes: Escuchar, Conocer, Dialogar, Prevenir, Aceptar, Calidez en la relación, Acompañar, Atender, Personalizar, Preocuparse, Afectos, Compartir, Atención.
  • Espíritu de Familia: Preocuparse de y por, Respeto, Sinceridad, Tolerancia, Conciliación, Transparencia, Confianza Mutua, Fidelidad, Afecto, Compartir, Acompañar, Amar, Fraternizar, Perdonar.
  • Amor al Trabajo: Responsabilidad, Perseverancia, Renovación, Creatividad, Esfuerzo, Disciplina, Dedicación.
  • Solidaridad: Compromiso, Compartir, Convivir, Cuidar, Colaborar – Cooperar, Entregarse, Discernir, Atender, servir, Amar, Participar.
  • Sentido Crítico: Discernir, Autonomía, Análisis, Búsqueda de la verdad, Valentía, Autocrítica.
  • Participación: Debe traducirse en actitudes como: Confianza, Valoración del otro, Responsabilidad, Compartir, Iniciativa, Diálogo – Colaboración, Adhesión, Lealtad.

La consolidación de estos valores, dará pié a la profundización del desarrollo de afectos, vínculos y el reconocimiento de los hitos que cada miembro de nuestra Comunidad experimenta.

            Reconocemos que la Educación, en su más amplia expresión, es una tarea y responsabilidad compartida entre el establecimiento, madres, padres y apoderados. A fin de alcanzar este objetivo, como unidad educativa, precisamos que ellos como adultos responsables, sean agentes activos y comprometidos con la vida escolar de sus hijos y/o pupilos; solo de esta manera conocerán, compartirán y acompañarán de forma participativa y activa el desarrollo de los valores que caractericen a sus hijos y/o pupilos en su actuar.

            Las regulaciones, reglamentos, sistemas y procesos que forman parte de este documento, son sometidos a una revisión constante y consecuentemente actualizados con los cambios imperantes y la sucesión de acontecimientos que marcan el diario vivir.             Esto último, no compromete en grado alguno la fundamentación valórica que da sentido a nuestro quehacer educacional en el largo plazo.